21 de mayo de 2008

Llofriu

A n t e s . . .

Hace tres días que vengo dándole vueltas al asunto; que porque tengo que planchar, ó que salir, ó que mirar el último episodio de Lost, ó actualizar el blog. La verdad es que no se cómo empezar a contarlo, y en gran parte es porque tengo miedo de no hacerle justicia.

El 17 de mayo se reinauguró como Centro Cultural, la casa de mis bisabuelos y tatarabuelos en Llofriu, Cataluña. Como mi bisabuela y tatarabuela fueron escritoras, poetisas, folcloristas, el centro cultural lleva sus nombres. Yo asistí a la reinaguración en título de descendiente directa.

Sentí mucho cariño de parte de todos, aún sin conocerme. Un cariño genuino y cálido extendido confiadamente del cariño que sienten por la familia… una sensación muy rara, agradable. Y esa generosidad afectiva, abierta y franca, produjo que yo me encariñara con ellos instantáneamente. Andy habló castellano como no lo había hablado en su vida, y entendió catalán como si fuera su lengua materna. A mi me pasó otro tanto, y me dio pena no saber hablarlo.


Apenas llegamos a Llofriu, Isabel y Luis nos presentaron a su padre, Francesc*, quien en un momento de la conversación deslizó un “Irene Rocas, mi abuela”. Eso me desencajó porque de golpe ese nombre de señora, que hizo una serie de cosas de las que oí hablar, dejó de ser sólo un nombre y se convirtió en una persona; se convirtió en abuela, en madre… Y se despertó de golpe en el centro de mi curiosidad. Ahora ella también; mi tatarabuela.

Yo estaba un poco ausente, aunque creo que nadie se dio cuenta. Y es que apenas llegamos nos llevaron a recorrer la casa, que es preciosa de un costado y del otro. Íbamos pasando por habitaciones que a mi me daban más o menos igual, porque estaba como en una burbuja.


En una burbuja hasta que llegamos al altillo. El altillo es una habitación grande, con un ventanal grande al costado de la escalera que da a los campos de amapolas y lavandas, y al otro lado una ventana pequeña que da a la calle. Esto no es lo que me dejó sin habla. Lo que me dejó sin habla fueron los escritos de las paredes. Desde un “Adeu Llofriu, adeu patria” firmado por Irene y Gracia en 1907, pasando por una lista de compras que incluye un kilo de garbanzos, hasta firmas de todos los parientes que visitaron la casa entre entonces y ahora…



Todavía tengo las postales de cuando el avi y la iaia viajaron a Cataluña en el 72 o 73, saco cuentas y me doy cuenta de que debe ser en ese viaje que vinieron a ver la casa, debe haber sido ahí cuando firmaron las paredes que miro. Trato de sentir lo que habrá sentido el avi al ver las firmas de su madre, su abuela, sus tíos… Trato de acordarme de lo que hacía yo. Yo lo que hacía era esperar pacientemente esas postales. Encuentro las firmas de Miría y de Alfonso… Lloro un poco pero nadie se da cuenta porque enseguida hago uno de mis chistes simiescos y pongo cara de bufón. Miro por la ventana. Gente que me saluda. Necesito agua. Me escapo por la escalera. Me encuentro con Ana. Ana me dice que todo va a salir bien. Y es verdad, todo sale bien.

Sige mañana.

Más fotos aquí


* Corrección: se me fue la olla con los nombres. Yo hubiese jurado que me habían presentado a Luis! De paso quito apellidos para que no salga en google. Lo zieeeentoooo!! Gracias Irenita por la corrección, me fijé en Geni y efectivamente. :D

5 comentarios:

alefunes dijo...

Marian:
Johnny me dice que habló con Andy y estaban en Girona... Después veo todas esas fotos en FlickR... Y ahí me di cuenta, me acordé que me habías contado... Qué fotos, qué momentos, qué palabras... ¡Esa descubriendo la placa! Qué bellos paisajes y las vistas, ¡ay! Y la gente, se percibe la calidez :)
Abrazo.
ALE

Irene dijo...

Marian: cuando hice el resumen de la reunión del 28 de dic 2006, también di vueltas, que las fiestas de fin de año, que los calorazos agobiantes de los primeros días de enero... pero ya ves, los sentimientos, al final, priman sobre la inseguridad y te sale todo macanudo!

“Sentí mucho cariño aún sin conocerme...” tal cual, es lo que percibimos todos los que nos hemos involucrado. No sé qué magia nos reúne, pero esa es la impresión, en seguida te parece que los conocieras de toda la vida (como me pasó con Emilia Alibés) y tenés la deliciosa sensación de que te estaban esperando ansiosamente para homenajearte, mimarte y demostrarte tanto afecto. Sentís pertenecer y así ha de ser, porque cuando te vas se te queda un poquito el alma, “una mica del cor es queda a viure a Catalunya”, con Emilia, Conxa, los Aymerich, Ana y Amadeu, Joan Pujadas y los duendes de las Ramblas.

Gracias Andy por haberte involucrado tanto, por las fotos y todo, gracias!

No alcanzo a leer lo que dice en las paredes para poder traducirlo. Y tengo todos los archivos “Palafrugell” y “Pineda” embalados para llevar al campo por lo que no puedo buscar en ellos ahora. Lo siento. Tal vez Ana, Isabel o Conxa, que tienen el texto cerquita, nos puedan ayudar.

Te repito, creo que si hubiera estado allí... ¡terrible papelón de mocos hubiera sido!!! Tocar esas paredes me hubiera conmocionado la cabeza. De todos modos (aunque se interprete como masoquismo ¿?) algún día iré, no te quepa duda!!!

Espero ansiosa otro capítulo!!!

Mariana dijo...

Hola lindas! Gracias por los coments. Siempre son muy apreciados :D

Ale, hoy hablé con Daniela. La había llamado una vez antes (...) mejor te mando un mail :P

Ire, ¿ya se mudaron?

alefunes dijo...

Dale, chusmeame de Dani por mail SVP...

Nuri dijo...

Q lindo...! Y perdonando mi comentario simiesco... estás re flaca!