One hundred miles per hour over the Autoban's slow lane, and the neat industrial horizon mixed with the most beautiful trees I've ever seen, is a great scenario for any kind of music. Whatever dropped at that particular time capsule could potentially become into precious memories, specially if you are like me, and if you happen to be riding with your girlfriends at the almost end of some fantastic girls-weekend.
And you're singing the songs
Thinking this is the life
Your inner cynic critic is on fire, – claiming Kraftwerk would be a much better choice for the whole memory– but it's inner chick who wins the match after-all.
And druged by victory's sugar-high, the unbearable happiness that pops up when you discover a very new favorite song starts showing up, and lets you out of words pronouncing a stupid “yaaayyyyy”. You know you just have to leave it alone for a while, to settle down in your system, and after that it will be yours forever. Every freaking time you wish so, it will bring back the moment, the friends, their laughter, the youth, the smell, the happy nonchalance of free time spent in another city, in another country, the bright colors of the Westfalia's summer light, and whatever is in your wishes while you press the “play” button.
Previously in VideoViernes: Nina, 99 Luftballons.
22 de agosto de 2008
Veni, vidi, video # 020 Amy McDonald
16 de agosto de 2008
9 de agosto de 2008
Back home
Llegamos a casa. El vuelo duró 6 horas contra las 8 de la ida.
Un dato apasionante... los dejo pensando en ello mientras me voy a desempacar/lavar/bañar/dormir/etc.
8 de agosto de 2008
Veni, vidi, video # 018 The Clash
Hay algún momento en la vida en el que C.C. sueña con ser princesa. No puede asegurar cuándo pero asume que es a los 7 años, al mismo tiempo que padece una descontrolada pasión por la brillantina dorada y que descubre en la mochila de una compañera las delicias del color fucsia. Es un recuerdo borroso –quizás ni siquiera propio– alterado por otros recuerdos posteriores.
En otro momento C.C. duda, aunque no lo suficiente.
Vive en una casa común de un barrio suburbano cualquiera, va al mismo colegio que la mayoría, y en su casa las compras se hacen en el supermercado al que van todos. Vive en un tranquilo mar de rutina, alterado por algunos sábados de picnic en otro barrio quizás más verde, con otras caras que intuye, no sin cierto temor, iguales.
En un rincón aislado de su alma se gesta el presentimiento terrible de que para la gente como ella la igualdad no sólo existe, sino que es irreversible. Con el paso del tiempo, se convierte en pensamiento trunco que aunque no sabe ser expresado, existe. Todos los demás pedazos de incertidumbre, apoyados en complicado equilibrio sobre una premisa a priori devastadora.
Ya en la veintena sus sospechas son tan tangibles como su gato, pero a diferencia de a su gato C.C nunca las mira de frente ni las alimenta. De sólo pensarlo le sube un miedo incontrolable por la espina dorsal, parecido al que tendría si entrara sola en un lago oscuro durante una noche sin luna.
They offered me the office, offered me the shop
They said I better take anything they got
Do you wanna make tea at the BBC?
Do you wanna be, do really wanna be a cop?
En distintos momentos sueña con ser azafata, abogada, peluquera, modelo, pero sin mayores concreciones que cuando soñaba con ser princesa.
La fuerza natural de la inercia le consigue un trabajo, la extravagancia de la indecisión la convierte en dependienta en una galería frecuentada por jóvenes urbanitos, y la ilógica del azar la acerca a la estética del punk. Ella desconoce muchas cosas, pero sabe distinguir las igualdades de lo diferente, y concecuentemente cambia su apariencia. Casi sin advertirlo redibuja su historia, maquilla sus gustos, enrarece su peinado, abandona su perfume... Su vida parece más excitante, parece otra.
Con pedazos desperdigados de otras personalidades, reconstruye la propia y agazapada en su guarida contestataria se relaja en el falso alivio de quien se cree a salvo de lo ordinario. Y para celebrarlo aprende fonéticamente el inglés desforme de las letras de algunas canciones, y con la pericia que en un loro resultaría admirable, ya nunca deja de cantarlas...
5 de agosto de 2008
Zoobedience...
1 de agosto de 2008
Veni, vidi, video # 017 Kurtis Blow
Vivíamos en una confortable nube de holgadez económica. La habíamos pasado mal antes, cuando papá trabajaba de día en un lado y de noche en el otro; y la pasaríamos bastante mal después, separados por el divorcio, acuartelados por la crisis económica y rematados por la hiperinflación. Pero hubo once años de bonanza entre una pobreza y la otra, que por infinitas razones son inolvidables.
En la primavera de 1980 mamá y papá viajaron a Miami. Atravesábamos a a velocidad crucero la época de la plata dulce y a papá le iba particularmente bien; tan bien que nos trajeron una cantidad rimbombante de regalos tan carísimos como espectaculares. En cierta forma nos volvimos malcriados, tanto así que nos llevó muchos años poder volver a disfrutar de la plácida delicadeza de una bufanda, ó de la poco pretenciosa suavidad de un pañuelo; ó aún de forma más austera, de la callada presencia del otro...
Al día siguiente, cuando reaparecimos por la escuela, parecíamos marcianos con zapatillas raras de marcas que no había en Argentina, ropa de colores que jamás habíamos visto en una tela, útiles de colegio con olor a importado… pero lo mejor de todo eran los walkman Sony TPS–L2 que ocluyeron todos los otros regalos y que causaron sensación y algarabía entre nuestros compañeros. Ahora lo pienso y me da un poco de vergüenza, porque éramos solapadamente fanfarrones. Atrás de nuestra estudiada generosidad había un deseo concreto de mostrarnos a través de esos objetos –para nuestra defensa– como haría cualquier onceañero en su sano juicio.
Papá tenía discos de los Beatles, de Bob Dylan, pero a nosotros esa música de viejos no nos gustaba y como éramos jóvenes y malcriados, nos autorizaron presupuesto mensual para la compra de música personal. Yo babeaba a por el casette de Air Supply que acababa de salir, y se lo encargué a Ale que era más grande e iba a ir al centro; pero él no estaba para nada interesado en esa música ñoña de hermanita menor, y con la desfachatada excusa de “no quedaba ninguno” me compró lo que a él se le cantó...
En mis recuerdos Kurtis Blow huele a jazmines y a Hawian Tropic; suena con el ruido de zambullida en la pileta, a risas de amigos y a silbato del heladero atravesando un mar de chicharras acaloradas y quejumbrosas. Y sabe a Nesquik con vainillas, o a Cocacola fría con tortilla de papas, o a jugo de naranjas exprimidas con yogurt líquido de Las Tres Niñas.
Previously in VideoViernes: La Siniestra Quinteto Tango, Comme il fault
25 de julio de 2008
Veni, vidi, video # 016 Victoria y Rafael!!!!!!
Hoy se casa mi queridísima prima Victoria con el Sr. Rafael. El baby–delivery ya está fichado para el lunes o martes. Lo que me da una rabia animalesca es no estar ahí, sobre todo para el asalto que van a hacer esta noche en la terraza de Acoyte, y perderme las primeras horas de Salvador para sacarle fotos por los siete costados.
Previously in VideoViernes: Morrisey, Everyday is Like Sunday
23 de julio de 2008
Reporting a missing tree
18 de julio de 2008
Veni, vidi, video # 015 Morrisey
I wish we were some conflicted teen-agers again
helding the boredom of long Sundays evenings,
waiting for the school to come to hunt us
after the dusk glued us at home, hopeless
Yes, tomorrow morning...
In a conflict with the paper we didn't do,
the one we were supposed to do on Friday
the one we won't ever do.
The shops are closed, nothing for us today;
hiding their guts behind amateur graffitis
At Iaia's until fiveish
We so want to go out
But we're stuck on a Sunday evening,
We are so cool Ale, we could convert the street into that stupid club
We could convert our own rooms into that stupid club
We could convert ourselves into that stupid club
Let's play some music Ale...
17 de julio de 2008
Fishing friends and fish
16 de julio de 2008
Heading up to the northwest
11 de julio de 2008
Veni, vidi, video # 014 Flight of the Conchords
Bajé esta serie alrededor de diciembre, pero la tuvimos estacionada durante algunos meses.Dicen que lo bueno con el tiempo mejora, y es cierto. Estaba tan segura de que me iba a gustar que quería guardármela para más adelante, como quien se guarda un chocolatín para más tarde. En junio, después de mucho aguantar –y con la huelga de guionistas ya solucionada– no pudimos más y miramos el primer episodio; desde ahí ya no pudimos parar. Andy y yo nos revolcamos de la risa y de ternura con sus aparatísimos protagonistas.
– Yes, affirmative
– Unless is a more coloquial situation between some robo–friends
9 de julio de 2008
All those beautiful dogs
7 de julio de 2008
There were a lot of Not-People
It was loads of fun, and plenty of Not-People for our friend Ivan. We wandered around, ate, drank, sat in a park, slept, watched silly movies. We asked ourselves what's next? so many times...
+ pics
6 de julio de 2008
Andy
Andy nunca fue muy dotado para los regalos. Para un cumpleaños me compró un cuaderno, me lo dejó en el buzón de casa dentro de la misma bolsita plástica del supermercado. Salíamos a comer y con el disimulo de un dinosaurio caminando por encima de papel de burbujas, con risita pícara, arqueando excesivamente las cejas y señalando con la cabeza, me dijo que me fijara si había cartas. Pero el viernes, así de la nada, saltó de atrás de un arbusto y sin darme margen de reacción me regaló un MacBookPro... el cuaderno, todos los cumpleaños, navidades y aniversarios del pasado, del presente y del futuro quedan salvados. Su expediente, inmaculado...
4 de julio de 2008
Veni, vidi, video # 013 No, no te arrepientas de nada
Durante el desayuno me pregunta si me gusta el trompe l'oeil de terraza mediterránea que va a hacer colocar en la pared del baño; me aclara que es vinílico y lavable. Hacia la hora del almuerzo me consulta sobre el hogar a control remoto que prefiere para el living; refuerza sobre la idea de que no hace falta leña. A la hora del té la acompaño a comprar un jarrón de cerámica con flores de tela y plástico y antes de que me pregunte nada le digo que los colores son bonitos.
Por alguna razón busca mi aprobación y no hay nada que yo desee más que dársela. Durante la cena revisamos los logros del día y ella me mira de reojo desconfiada. Yo reafirmo con gesto compulsivo de cabeza desencajada y ojos desorbitados mientras desparramo síes a diestra y siniestra. La convenzo de que la vida sólo se vive una vez al tiempo que le tarareo
Non, Rien De Rien, Non, Je Ne Regrette Rien
Si ella aprendiera a dejarse ir, a no justificarse atrás de un horrible "c'est à la mode ici", si no buscara la aprobación mía ni la de nadie; yo firmaría convencida que ella es la abanderada legítima del avant garde.
Previously in VideoViernes: Blondie, Heart of Glass
1 de julio de 2008
In Canada
Saludos para todos los que me conocen.
Las vacaciones muy bien. El proyecto caminar todos los dias una hora se vio restringido por lluvias y frios otoniales muy poco propios de esta epoca.
Los problemas tipicos de las vacaciones: no encuentro las enies ni los acentos. El plan cuidado con las comidas hace aguas. La Silk Epil no funciona mas. En fin, todo normal.
PD: Filler post. Si los hay este es claramente uno.
27 de junio de 2008
Veni, vidi, video # 012 Blondie
Soy tan linda, preciosa, soy fantástica. Descubrí la cura del cáncer, o la del SIDA – no termino de ponerme de acuerdo con mis logros.
Patino sobre hielo como la chica de la película pero además veo, y como veo, me ahorro tropezarme con una rosa al final, claro. ¡Y vieras cómo bailo!
Como soy tan genial, me llamaron de la NASA para ver si puedo participar en la expedición a Marte de 2012. Los vikingos, Magallanes, Américo Vespucio, yo… No se si podré, la comunidad científica se disputa mi presencia.
Los animales me obedecen y respetan porque hablo y escribo sus idiomas (que son infinitos). Para entender las lenguas animales hay que separar los tonos graves de los agudos, almacenarlos herméticamente en recipientes de acero. Reservar a temperatura ambiente. Una vez que están todos aislados y fríos, hay que colocar cada nota en el punto opuesto del heptagrama (es como un pentagrama pero de 7 líneas) e iluminar 14 segundos con lámparas de 750 watts.
También hablo 18 idiomas y toco el piano. Y encima no estoy nada mal, y como talento no me falta en mis ratos libres canto…
Ahora en serio, a Yani le cortamos el pelo, la teñimos de rubio y adivina quién sale!
Previously in VideoViernes: The Pixies, Velouria
20 de junio de 2008
Veni, vidi, video # 011 The Pixies
Docientos veintidos segundos de alegría al precio de veintidos.
¿Cuántos gastas en darte cuenta de lo que va a pasar?
Pocos, pocos. ¡Pocos!
Y la sorpresa anunciada, aún deliciosa, de que no ha pasado
nada, nada. ¡Nada!we will wade in the shine of the ever
Ellos, con pasaporte marciano y de excursión por otras leyes físicas.
we will wade in the tides of the summer...
Ellos, con armonías de theremin y gravedad menos que grave...
Y de souvenir este video que lo es todo, todo.
¡Todo!
Previously in VideoViernes: Harry Nilsson, Everybody is talking
13 de junio de 2008
Veni, vidi, video # 010 Harry Nilsson
Iba a salir con un chico, y lo esperaba estratégicamente en el sillón de la sala de estar junto a la ventana. Miraba de reojo hacia la calle cada vez que escuchaba un auto acercarse, y simulaba leer un libro durante el perezoso y discreto caer de la llovizna. Era una actuación francamente pobre, y para disimularla encendí la T.V.
Pulsaba a la 24 cuadros por segundo la tecla del control remoto, porque me gustaba – todavía hoy me gusta – la melodía compuesta por pedacitos de audio de cada canal, combinados caprichosamente, separados por una milésima de segundo de silencio. A veces, el azar de la continuidad juntaba una palabra de canal 7 con otra de canal 9, animando frases imposibles que me hacían reir calladamente.
"What the hell have I got to sit around here for?"
…Iba por los canales de cable cuando bajé la guardia del control remoto, al tiempo que entraba en un estado hipnótico del que sólo saldría 2 minutos 12 segundos después, al ver la cara de mi cita empapada – por la ahora atormentada lluvia – pegada a la ventana. Me levanté de un salto y aún conmovida, salí.
Guardo una imagen improbablemente real de la secuencia final de la película. Y digo improbable, porque a pesar de que es una de mis películas favoritas, debo confesar que nunca, jamás, vi más que los títulos.
La canción, las secuencias de primer plano de J.V. caminando me hacen llorar, las considero de verdad obras de arte. Tanto el vaivén de la valija de piel de vaca atravesando de izquierda a derecha la pantalla con los flequitos de su campera bamboleando; como la de las botas interrumpidas fugazmente por el ritmo anárquico del paso de los automóviles.
Y conmovedor el final, con el banco, el niño, la señora de ruleros tomándose una cocacola, el diner de fondo como escenario, el descascarado cielo celeste invadido por tenebrosos postes de electricidad y J.V cruzando la calle hacia el comienzo de una trama que no vi...
Everybody is talking
Everybody's talking at me
I don't hear a word they're saying
Only the echoes of my mind
People stopping staring
I can't see their faces
Only the shadows of their eyes
I'm going where the sun keeps shining
Thru' the pouring rain
Going where the weather suits my clothes
Backing off of the North East wind
Sailing on summer breeze
And skipping over the ocean like a stone
(2x)
Everybody's talking at me
Can't hear a word they're saying
Only the echoes of my mind
I won't let you leave my love behind
No, I won't let you leave...
Previously in VideoViernes: Sonic Youth, Superstar
