4 de abril de 2008

Let's fake!

¡La fiesta inolvidable viene en sobrecitos!

El “momento inolvidable”, la verdadera diversión, es más difícil de encontrar que la fuente de la eterna juventud. En su nombre se cometen crímenes garrafales, se asesina el buen gusto, se mansilla la dignidad, se humilla la sensibilidad, se exagera la risa, hasta se modifica el recuerdo real con inyecciones de felicidad en siliconas; llanamente se miente.

Una de las tantas mentiras a las que acudimos para alcanzar el estado orgásmico de diversión pura es el carnaval carioca.

El carnaval carioca se utiliza especialmente en Argentina en forma de segmento dentro de una boda o de un cumpleaños en el que se baila un popurrí de canciones de carácter popular con letras picarescas, melodías simples y ritmos agitados. Los participantes hacen sonar silbatos y matracas; y visten gorros y disfraces mas o menos importantes dependiendo de su jerarquía dentro de la fiesta.

Históricamente existe un momento exacto –aunque indefinido – en el que nace el mito, digamos, la primera fiesta con carnaval carioca. Tiene que haber sido la bomba, porque se disparó la fama exponencialmente, a tal punto que hoy en día en Argentina es impensable prescindir de el.

De esta manera el mito deviene rito, y promete a través de su conjuro un momento mágico e inolvidable de genuina diversión pura.

Sin embargo con el paso del tiempo, el uso indiscriminado y sobre todo, la repetición mecánica, lo único que queda del carnaval original es la ilusión de diversión. Todos lo saben, el carnaval carioca es como comprar la lotería de navidad, donde el premio mayor es el mentado “momento inolvidable”. Pero lamentablemente lo ideal solo existe en el plano de las ideas y las chances de ganador son inexistentes. El premio consuelo es deleznable; no hay nada mas lejano al placer que la simulación.

P.D. Ahora, para no adueñarme de la verdad... Alguien la paso REALMENTE bien durante un carnaval carioca? No me refiero a pasarla bien porque uno pone voluntad, y porque le tiene cariño a los casados... me refiero a divertirse seriamente. Quien? Cuándo? Dónde?

Ningún carnaval carioca puntual ha sido utilizado para este relato. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.


5 comentarios:

CHiche dijo...

No se si te acordás, pero en mi casamiento no hubo ni vals carnaval carioca, fue una de las consignas del mismo. ¡Ja!

gastix dijo...

unos que fueron llevados por las avenidas, semidesnudos o vestidos con ropas de mujer o pañales, medio encajados en el bául del auto de un amiguete, tocando bocina en caravana, bajando y bailando en un semáforo... esos la pasaron bomba en un carnaval carioca!

qfwfq78 dijo...

Muy bueno! Aunque confieso tener curiosidad, es el origen de la reflexión un evento concreto que rebalsó el vaso de lo socialmente aceptable? o fue simple acumulación?

Mariana dijo...

Chiche claro!

Gastix cuanta razon llevas! La sola imagen me da scalofiu

Igna, el post que sigue explica un poco.

Nuri dijo...

Yo la he pasado bien en muchos carnavales cariocas... pero carnaval carioca de posta, o sea el popurrí de pepé pepé pepé, bno lo q hacen ahora de ponerte cuatro temas grasas y llamarlo carnaval carioca. El cotillón es total y absolutamente prescindible.
El carnaval carioca se disfrutra cuando la fiesta está buena: es el gran momento gran "una que sepamos todos". Es más, en alguna fiesta es casi lo único q he bailado.