18 de diciembre de 2009

Veni, vidi, video # 089 Pink Floyd
I wish you Were Here

Frío, lluvia. Las pocas luces de la avenida suburbana, estrelladas en los charcos, reflejan el miedo al fantasma de los aviones ingleses. El ruido de la calefacción del coche me da sueño, o 1982 me da sueño. Nos lleva papá a una fiesta al SITAS, donde me emborracho. Es la noche en la que asaltan el guardarropas y me roban la campera Wrangler de jean con corderito. Y la noche en la que el chico que me gusta tardará otros dos años en mirarme.

A la vuelta hace más frío, más lluvia. Podríamos haber vuelto en colectivo, pero llamo a papá llorando y viene a buscarnos. Mi voz no sabe aún disimular los excesos, ni mi sistema asimilar los fracasos. Ciudad Jardín desaparece por la ventanilla de atrás, mientras atravesamos, mudos, las calles muertas del Palomar. El casette se da vuelta y…

How I wish, / cómo deseo

how I wish you were here.
/ cómo deseo que estuvieras aquí

We're just two lost souls / somos solo dos almas perdidas

swimming in a fish bowl, / nadando en una pecera

year after year,
/ año tras año

Running over the same old ground. / atropellando el mismo viejo terreno

What have we found? / ¿qué hemos encontrado?

The same old fears.
/ los mismos viejos temores

Wish you were here. / deseo que estuvieras aquí


Me levanto el domingo para más lluvia, de esa que hace burbujas en los charcos y penetra el cemento de las paredes. Tres de la tarde frías, oscuras. Mamá juega un solitario enterrada bajo el olor del almuerzo, papá revela fotos, Ale duerme, y yo ruego que el teléfono me rescate del invierno.


Contra todo pronóstico, la felicidad persiste durante años.


3 comentarios:

Mariana dijo...

perdon por la "retórica" del video... no lo había mirado hasta ahora...

qfwfq78 dijo...

Este álbum fue música de cabecera durante varias semanas, en los últimos tiempos en que Andrés y yo estábamos todavía en la misma habitación. Quedó puesto muchos días y le dábamos play a la hora de dormir.

Silvi dijo...

Está bien la música. No la pondría voluntariamente, pero acompaña y resulta grata. Lindo texto, como es habitual.